Jaén es quizá la provincia andaluza menos
conocida, a pesar de sus magníficas construcciones y monumentos
(principalmente aquellos creados por el arquitecto renacentista Andrés
de Vandelvira en las ciudades de Jaén, Úbeda y Baeza), y sus igualmente
maravillosos tesoros naturales, como el Parque Natural de Cazorla (una
amplia área protegida, de montañas boscosas y valles, con bellísimas
vistas, abrigo de más de cien especies de pájaros, incluyendo la
exótica águila dorada, y mamíferos como el íbice, el musmón, el ciervo
rojo y el jabalí salvaje).
En Jaén, la capital de la
provincia, vale la pena visitar su enorme Catedral del siglo XVI, el
Palacio de Villardompardo, que aloja el Museo Internacional de Arte
Naïf, los Baños Árabes del siglo XI y el Museo de Artes y Manualidades,
y el Castillo de Santa Catalina, una fortaleza conquistada por Fernando
III en 1246.Baeza es un pequeño pueblo con magníficas
construcciones góticas y renacentistas, e impresionantes monumentos,
como el Palacio de Jabalquinto, del siglo XVI, la Catedral
caracterizada por la arquitectura renacentista de Vandelvira, y la
preciosa Plaza del Pópulo, donde destaca una mansión plateresca y la
Fuente de los Leones, con una estatua ibérica y romana flanqueada por
leones en piedra.
Úbeda se enorgullece de su igualmente
rica herencia arquitectónica, especialmente las bellas construcciones
renacentistas de la Plaza Vázquez de Molina, el Hospital de Santiago,
otra obra maestra del arquitecto Vanderlvira, completada en 1575, y la
Capilla del Salvador, una iglesia que data de 1540.La
gastronomía de Jaén es rica y variada, y preserva las recetas
tradicionales con variedad de presas de caza (perdices, jabalí y
venado), particularmente en las zonas montañosas.