La antigua ciudad de Córdoba domina la provincia
del mismo nombre y es especialmente conocida por su magnífica mezquita
de doce siglos de antigüedad, símbolo del poder islámico en la
Península Ibérica.
Uno de los monumentos más asombrosos
y sublimes del arte islámico, la Mezquita de Córdoba preserva su
estructura original, incluyendo sus magníficos arcos y pilares, el mihrab (cubículo destinado a la oración) y la maksura
(espacio reservado para los califas), si bien otros aspectos
arquitectónicos le fueron agregados por los cristianos, como es el caso
de la Capilla de Villaviciosa, la primera capilla cristiana, construida
en 1371.
El corazón de Córdoba es el viejo barrio
judío, un fascinante laberinto de estrechas calles, pequeñas plazas y
casas encaladas con intrincadas rejas de hierro forjado.
Al
sur de la mezquita, el Gran Alcázar de los Reyes Cristianos, el
espléndido palacio y fortaleza de los monarcas católicos del siglo XIV,
ostenta magníficos jardines llenos de fuentes, albercas con peces,
naranjeros y flores, y es un auténtico oasis de tranquilidad.
Otros
sitios interesantes para recorrer en esta ciudad medieval, declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son el Puente Romano, sobre
el río Guadalquivir, los museos Arqueológico y Tauromáquico, entre
otros, y agradables plazas, como la Plaza de la Corredera, que data del
siglo XVII, con su animado mercado cotidiano.
A unos
ocho kilómetros de Córdoba, a pesar de que aún queda mucho por excavar
y restaurar, las ruinas de Medina Azahara permiten al visitante dar una
ojeada al glorioso palacio y ciudad construidos por el califa Abd al
Rahman III en el siglo X y destruido por los invasores bereberes en
1010.
Al sureste de la provincia, la ciudad de Priego de Córdoba es famosa por sus iglesias barrocas.
Suspendida
sobre colinas cubiertas por árboles de olivo, la población de Zuheros
es una de las más bonitas de Andalucía y cuenta con un castillo de
cuento de hadas que se levanta sobre dramáticos acantilados.
En
cuanto a la gastronomía de la región, la mayoría de los restaurantes
cordobeses ofrecen una especialidad vegetariana, el salmorejo, una
espesa sopa de tomate con trozos de berenjena, y el delicioso guiso de
rabo de toro, con vegetales en salsa de vino.